La oniroteca en cuarentena

Sueños en tiempo de pandemia

Llevamos hasta el momento más de ciento sesenta sueños, menos de diez de ellos son de hombres... ¿Oniroteca de soñantas?

 

"El sueño, es sin duda, la más democrática de las Bellas Artes. Aún, sin verificaciones estadísticas, puede afirmarse que todos los seres humanos soñamos, con independencia de que recordemos o no, nuestras creaciones oníricas al despertar. Democrática. Universal. También promiscua; ya que el sueño manifiesta una irresistible tendencia a maridarse con las demás artes. Así como, con otras zonas de la experiencia humana: la psicología, la profecía, la religión, la sociología, la ciencia. Y a escala individual; la filosofía. Porque en los sueños se produce un pensar en figuras. En imágenes. En ficciones. En tramas; que parecen tratar de configurarse al margen del lenguaje, de espaldas al logos. Como si intentara liberarse -dicho pensar- de la función denotativa, racional y pragmática del discurso. Artefacto creado y domesticado por la cultura patriarcal. Es por ello, por lo que el sueño está más cerca de la poesía que de la prosa. De la iluminación que del concepto. De la locura que de la razón. Del arte que de la teoría. Del caos que del orden.

La doble -o triple- irresponsabilidad del sueño (con respecto al propio Sujeto, con respecto a los Otros, con respecto a la Realidad) le confiere una impúdica libertad de pensamiento -¿y de palabra?- y otorga al soñante la potestad de experimentar, como actor y espectador; una aventura del conocimiento. Un relámpago de sabiduría. Una revelación epistémica. Una pregunta incandescente. Una forma de lo informe. Una nítida -aunque enigmática- expresión de lo indecible. Adormilada la Razón durante el sueño, los sueños se libran a zurcir a su antojo, caprichosamente, jirones y retales de la existencia diurna -vividos o imaginados, recientes o remotos, deseados o temidos-, pero tan descuidadamente entrecosidos, que el menor viento emocional, procedente de los abismos corporales, los estremece y los sacude".

 

 

José Sanchis Sinisterra

 

¿Para qué una oniroteca en tiempos de pandemia?

 

 

“El relato de un sueño no consiste solamente en la producción de un discurso cerrado sobre sí mismo, cuyo único fin sea la transmisión de una cantidad determinada de informaciones acerca de un acontecimiento onírico. Es también un acto de enunciación valedero de por sí y capaz de desempeñar un papel particular dentro de una estrategia intersubjetiva, muy especialmente en el contexto de una correspondencia amorosa”

Félix Guattari (en “Sesenta y cinco sueños de Franz Kafka”)

 

Un pilar fundante e inspirador del proyecto es, The Third Reich of Dreams, de Charlotte Beradt (1968). Recopilación de sueños, a modo de diario colectivo, en el que los testigos anticipan en sus sueños, el horror que está por llegar. Bruno Bettelheim afirma en el prólogo que “el soñante puede reconocer en el fondo como es realmente el sistema”.

También nosotras; en este preciso momento, estamos viviendo tiempos excepcionales. La realidad está alterada por la disrupción del COVID-19. Este contexto extraordinario, nos impacta en lo vital de múltiples maneras: en lo físico, en lo emocional y psicológico, en lo laboral, en lo social y también en el dormir y en el soñar. Como grupo de investigación en torno a los sueños, estamos convencidas de que esta excepcionalidad en la que vivimos también está siendo soñada. Deseamos compartirla, averiguarla, registrarla y volverla a compartir.

La Oniroteca en Cuarentena es una iniciativa de OniroDrama grupo de investigación en torno a los sueños que busca y promueve encuentros con la comunidad. Compartimos la idea de que desde el comienzo de los tiempos, muchas comunidades tribales, han integrado el mundo onírico con su realidad, haciendo que la frontera entre sueño y vigilia, se torne difusa. En OniroDrama creemos en el continuo sueño-vigilia; “Desde las zonas fronterizas no se perciben las fronteras”.

Quienes conformamos OniroDrama nos preguntamos: ¿Qué soñamos en nuestros barrios? ¿Qué nos preocupa y qué nos ilusiona? ¿Qué sueños compartimos? ¿Qué soñamos en cuarentena?

 

Gracias por formar parte.